Cuando me dirigía al restaurante donde había quedado con Miles, pensé que
algunas personas dicen ser capaces de «compartimentar» las cosas, como si fuera
posible meter los pensamientos negativos o inquietantes en ordenados cajones
mentales para sacarlos solo una vez que estemos psicológicamente preparados. Es
una idea atractiva, pero jamás me la he tragado. Por experiencia propia sé que la
tristeza y los remordimientos se instalan en la conciencia queramos o no, o nos
asaltan de pronto. Lo único que los cura es el tiempo, aunque en ocasiones ni siquiera
toda una vida, como demostraba la historia de la señora Bell, es tiempo suficiente. El
trabajo también es un antídoto para la infelicidad, por supuesto, ya que es una
distracción.
algunas personas dicen ser capaces de «compartimentar» las cosas, como si fuera
posible meter los pensamientos negativos o inquietantes en ordenados cajones
mentales para sacarlos solo una vez que estemos psicológicamente preparados. Es
una idea atractiva, pero jamás me la he tragado. Por experiencia propia sé que la
tristeza y los remordimientos se instalan en la conciencia queramos o no, o nos
asaltan de pronto. Lo único que los cura es el tiempo, aunque en ocasiones ni siquiera
toda una vida, como demostraba la historia de la señora Bell, es tiempo suficiente. El
trabajo también es un antídoto para la infelicidad, por supuesto, ya que es una
distracción.



parece tan sencillo sacar o decir lo que sientes o molesta en el momento oportuno ..
ResponderEliminarDebería poder ser así de sencillo, no?
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